Jorge Macri celebró con propietarios
La Ciudad llegó a las 1000 propiedades usurpadas recuperadas

La Ciudad ya recuperó 1.000 propiedades que estaban usurpadas y se las devolvió a sus dueños. Este hito de gestión marca un antes y un después en la manera de defender la propiedad de los porteños y llevar tranquilidad a los barrios.
El hito de mil viviendas recuperadas fue anunciado por el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, en un emotivo encuentro en la sede de Parque Patricios con los protagonistas, los propietarios que soportaron largos procesos judiciales y perdieron mucho tiempo hasta recuperar sus inmuebles usurpados. Ellos pudieron contar sus historias de años de espera para que se haga justicia.
Daniel Azzaroni miró hacia el cielo y dijo: “¡Viste viejo, se logró!”, en reconocimiento a su padre al comentar que pudo recuperar la casa de su infancia en Entre Ríos 542, tras casi 10 años de litigio judicial. “Cuando me quedé sin nada, con las manos vacías, lloré como ese nene que se había criado ahí. Se sufrió un montonazo”, añadió.
Luego, Luciana Palacio contó que recuperó el hotel pensión de Graciano, su abuelo gallego, en la calle Chile, tomado durante seis años con habitaciones subalquiladas. “Fue un alivio, pensé que no lo iba a recuperar jamás, me enteré que estaba el operativo, me largué a llorar y salí corriendo a verlo. Los usurpadores me pedían cifras millonarias para devolverme la propiedad”.
“Perdón por todo el tiempo en el que la política les falló. Perdón por los años en los que tuvieron que ver cómo otros disponían de lo suyo. No deberían haber tenido que esperar tanto. En algunos casos, hasta 40 años de papeles, trámites y frustración: 40 años en los que reclamar lo propio parecía más difícil que quedarse con lo ajeno”, les dijo Jorge Macri a los vecinos. Lo acompañaron el Jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny; el diputado Cristian Ritondo, que impulsa la Ley de Inviolabilidad Privada en el Congreso Nacional; el Gabinete, funcionarios de todo el Gobierno y diputados de la Ciudad.
Y agregó: “Empezamos a reparar una injusticia que durante años se naturalizó. Hay familias que recuperaron su casa, comercios que recuperaron su fuente de trabajo, hijos y nietos que recuperaron lo que sus padres y abuelos habían construido con tanto esfuerzo. Pero además hay barrios enteros que recuperaron su tranquilidad. Porque la propiedad privada no es solamente una cuestión económica, es una cuestión de libertad, es una cuestión moral”.
El operativo número 1.000 fue en una galería y un predio anexo que estaban tomados desde hacía 15 años en Mataderos. Ubicada en Cafayate 1642, a metros de la avenida Juan Bautista Alberdi, fue desalojada por la Policía porteña el viernes: vecinos del barrio denunciaron a los okupas por venta de drogas, robos y aprietes. Incluso alumnos de una escuela cercana habían sido víctimas de hurtos y arrebatos.
“A quienes creen que pueden usurpar una propiedad sin consecuencias se les terminó la impunidad. Los vamos a encontrar y les vamos a caer con todo el peso de la ley”, advirtió el Jefe de Gobierno. Y sostuvo: “Detrás de una usurpación hay delincuentes que lucran con la necesidad; mafias, narcos, transas y redes vinculadas a delitos gravísimos, como la trata y la explotación de personas. El que usurpa una propiedad no es una víctima del sistema. Es un delincuente”.
Entre el millar de propiedades recuperadas figuran las casas que funcionaban como talleres textiles clandestinos en Flores o en Parque Chas, donde trabajaban 17 menores; los predios del Estado porteño usurpados por organizaciones sociales, como el de San Telmo, o los bajos autopistas de Villa Luro tomados por cartoneros; hoteles que en lugar de recibir pasajeros escondían delincuentes, prostitución y eran búnkers de drogas, como en Constitución. Y ex fábricas que estuvieron a punto de convertirse en villas bajo techo y hasta edificios enteros, ocupados de manera ilegal durante décadas, sin luz ni gas y con más de 30 departamentos intrusados por inmigrantes en Manuela Pedraza al 1800, Núñez.
Desde que se puso en marcha la política de recuperación de inmuebles usurpados, los desalojos se hicieron mayoritariamente en los barrios de Balvanera, 130 (en especial en la zona de Once); La Boca, 63; Almagro, 53; Constitución, 52; y Flores, 43.
Cómo trabaja la Ciudad para recuperar las propiedades tomadas
La recuperación de propiedades se apoya en un trabajo coordinado entre la Policía de la Ciudad, organismos judiciales que dan las órdenes correspondientes y áreas del Gobierno porteño. El trabajo comienza con pedidos de propietarios y denuncias de vecinos. La gestión también recibe casos durante las reuniones que Jorge Macri y su Gabinete mantienen en los barrios. Así fue como la Ciudad le devolvió a Luis Villa, un vecino de Parque Patricios, su casa intrusada en Atuel 255.
Además de la Policía de la Ciudad, los operativos involucran a áreas como la Guardia de Auxilio, Emergencias, Agencia Gubernamental de Control, Red de Atención que releva la situación de los ocupantes y evalúa las alternativas de asistencia disponibles; Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, cuando hay menores, y Ordenamiento Urbano y Espacio Público.
En ese marco, la Ciudad recuperó inmuebles de características muy diversas: viviendas particulares, edificios, hoteles familiares, ex fábricas y propiedades de valor arquitectónico y patrimonial, o relevantes por su impacto en el barrio, como la Casa Blaquier en el casco histórico, la “Galería del Terror” en Nueva Pompeya o el llamado “Elefante Blanco” de la avenida Olazábal 3432 en Belgrano: un edificio de 12 pisos y tres cuerpos en donde Jorge Macri anunció el desalojo número 500 en noviembre del año pasado.