El Senado dio media sanción a la Reforma Laboral

En una extensa sesión que se extendió hasta las primeras horas de la madrugada, el Senado aprobó en general la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei con 42 votos a favor y 30 en contra, otorgándole media sanción al proyecto que ahora será debatido en la Cámara de Diputados.
La iniciativa, denominada Ley de Modernización Laboral, fue respaldada por el oficialismo de La Libertad Avanza, junto a bloques aliados como el PRO, la UCR y diversas fuerzas provinciales, mientras que los principales rechazos provinieron del peronismo y sectores opositores que alertaron sobre el retroceso en derechos laborales.
La sesión parlamentaria, que duró más de 13 horas, incluyó un intenso debate y alrededor de 28 modificaciones al texto original —producto de negociaciones internas y con bloques “dialoguistas” del Senado— antes de su aprobación en general.
El proyecto busca modernizar un régimen laboral vigente desde 1974, introduciendo cambios que —según el Gobierno— facilitarán la creación de empleo formal y la competitividad empresarial. Entre los puntos más discutidos se encuentran:
La flexibilización de contratos y la posibilidad de extender jornadas de trabajo hasta 12 horas diarias bajo el sistema de “banco de horas”.
La reducción de costos de despido y cambios en indemnizaciones.
La descentralización de la negociación colectiva, privilegiando acuerdos individuales.
Restricciones al derecho de huelga en sectores esenciales y un nuevo fondo de asistencia laboral financiado por aportes empresariales.
Mientras los legisladores debatían en el interior del Congreso, miles de manifestantes —convocados por sindicatos como la CGT y diversas organizaciones sociales— se concentraron en las inmediaciones del Palacio Legislativo para expresar su rechazo. Las protestas, en algunos casos, derivaron en enfrentamientos con la policía, con bloqueos de calles y el uso de gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.
Desde el oficialismo, la aprobación fue celebrada como un “primer paso hacia un cambio histórico” por parte del presidente Milei y sus aliados políticos, que destacaron la necesidad de actualizar las normas laborales en un contexto de desafíos económicos.
Por el contrario, sectores de la oposición calificaron a la reforma como un retroceso en derechos laborales, y algunos anticiparon incluso posibles recursos judiciales una vez sancionada definitivamente.
Tras la media sanción en el Senado, el proyecto de reforma laboral avanzará ahora a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo buscará su sanción definitiva antes de fines de febrero. Allí se espera un nuevo capítulo de debate político, con pronunciamientos tanto a favor como en contra de las modificaciones propuestas.